La alegría de la huerta
Sí, en eso creo que se esta convirtiendo la Unión Europea en estos días de retroceso político y social.
La jornada laboral de 65 horas, el dni para bloggers, la directiva retorno (más conocida como directiva de la vergüenza) y la intensificación de relaciones con Israel nos deja un panorama desolador: La Unión Europea, símbolo de la libertad y la honestidad hasta hace unos años, se mancha las manos de fascismo.
Puede parecer zafio, sensacionalista o lo que ustedes quieran el llamar fascismo a las medidas que se están llevando a cabo, más de uno seguro que me lo echará en cara de alguna u otra forma. Pero, a mi entender, tratar a personas como si fueran objetos meramente administrables debido a su condición de inmigrantes, destruir 100 años de movimientos sindicales por un sueldo y una jornada laboral digna, intentar cuartar la libertad de expresión y premiar al que agrede e invade a sus vecinos, me parece una actitud netamente fascista. No hablemos ya de el tema de intentar, por medio del Tratado de Lisboa, de colarnos un híbrido de la Constitución Europea, sin que los ciudadanos tengamos derecho a decidir sobre ello.
Quizás me equivoco y son políticas de izquierda. Quizás es que soy un extremista que no se diferenciar entre lo políticamente correcto y lo que no lo es. No lo se.
Lo que esta claro, es que no es una política de izquierdas. Al igual que ciertas aptitudes de ciertas fuerzas políticas españolas me generan desconfianza a raudales.
No se ustedes pero esta NO es la Unión Europea que quiero para mi y para la sociedad europea en su conjunto, quiero una Unión donde haya mas nivel de vida, donde se respeten nuestros derechos civiles, sociales, sindicales y políticos, asegurando además, que los países con los que hacemos negocios y a los que apoyamos, son perfectamente democráticos y no apoyan la guerra y el terror.
Me duele Europa.





